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Martín Guzmán defendió su gestión y apuntó contra el último gobierno de Cristina Kirchner: “Hubo problemas de consistencia macroeconómica”

En medio de la embestida de la terminal kirchnerista del Frente de Todos en su contra, el ministro de Economía, Martín Guzmán, descartó hoy esas críticas y reafirmó su plan frente al área. Dijo que así busca unir las metas a corto y mediano plazo. “El Gobierno ha decidido cursos de acción y va a seguir sobre esa base”, aseveró tras los dardos de la vicepresidenta Cristina Kirchner cuando visitó Chaco, la semana pasada. E, incluso, se atrevió a criticar la última gestión de la exmandataria. “Hubo problemas de consistencia macroeconómica”, deslizó.

Con su usual perfil técnico, el funcionario que tiene el respaldo del presidente Alberto Fernández además defendió la segmentación tarifaria -uno de los principales puntos de conflicto con La Cámpora- y habló de las “disputas de poder” que el legislador nacional Máximo Kirchner lo acusó de no dar.

“Uno se pregunta en qué país del mundo ha funcionado para encausar el sendero del desarrollo subsidios de tres o cuatro puntos del producto, que haya déficits persistentes financiados por una moneda que la gente por la inflación deja de querer. No hay teoría que diga que eso va a funcionar”, apuntó Guzmán en Urbana Play.

Firme en su posicionamiento de que las tarifas se deben segmentar en tres partes, con 10% de los usuarios que afronten el costo total del servicio -algo que, según dijo, “le hace bien al país”-, opinó sobre el paso de Cristina Kirchner por la Casa Rosada y, a pesar de que destacó el apoyo al Conicet, las políticas sociales y la reestructuración de la deuda, habló de esas inconsistencias en lo macroeconómico.

“Para que esos logros se puedan sostener tiene que haber consistencia macroeconómica. Estamos uniendo el corto y el largo plazo con el mediano plazo, para que los logros se sostengan en el tiempo y sea un progreso sostenido”, contrastó con esta administración. También consideró que en ese período, entre 2011 y 2015, hubo una “pérdida fuerte de reservas” y que la “dinámica externa no era sostenible”.

Entonces, fue ahí cuando el ministro -que dijo que “lo golpean por todos lados”- respaldó la política de tarifas que brega por aplicar. “En la Argentina la principal limitante al crecimiento económico es la restricción externa, los dólares. Hay cosas que ayudan: la obra pública, la educación, la ciencia y la tecnología. Hay otras que no, como los subsidios energéticos no segmentados, que favorecen a los ricos”, expresó.

Disputa de poder sí o no

Aferrado a los números de la economía que acompañan su paso por la cartera -como el crecimiento económico y la baja en la tasa de desempleo-, el ministro también le respondió a Máximo Kirchner sin nombrarlo.

“Hay que construir un sentido común. La primera parte: ¿cuáles son las disputas de poder que importan para la Argentina? Aquellas que logran administrar los conflictos, obtener un resultado que nos fortalece como nación, a los trabajadores y las trabajadoras, a los jubilados. Un ejemplo es la reestructuración de la deuda del sector público, un tema medular en la gestión. Esa es una disputa de poder de verdad”, afirmó Guzmán, después de que el líder de La Cámpora lo atacara por “no involucrarse” en esas cuestiones, durante un acto por el Día del Trabajador.

Y así se refirió a la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el tema que hizo que se ahondaran las fricciones en la coalición gobernante. “Yo ahí no tenía a nadie a mi izquierda, a nadie”, refirió Guzmán, que agregó sobre este pacto que no fue acompañado por la organización kirchnerista y que motivó la salida de Máximo Kirchner de la presidencia del bloque: “Una situación bien intensa, porque es una disputa geopolítica donde el mundo y los actores privados discuten cuestiones de decenas de miles de millones de dólares. En esa situación el poder juega fuerte y en serio, hay intereses creados”.

Un dardo para Kicillof

E incluso contó -también sin hacer mención específica- cómo se posicionaron él y Fernández frente a la administración de Axel Kicillof durante la negociación con el FMI. “Un tema eran las provincias. Les decíamos: ‘Sean más fuertes’. Un caso fue la provincia de Buenos Aires. Con el Presidente estábamos diciendo: ‘Ahora es el momento de no pagar’. En ese momento no tuve a gente a mi izquierda, a nadie”, dijo Guzmán, que así dio a entender una supuesta postura más laxa frente al organismo de parte del mandatario provincial que tiene buena sintonía con Balcarce 50, pero que responde a Cristina Kirchner y es uno de sus referentes en política económica.

“El no acuerdo era ajuste”, planteó Guzmán. “Ahí se da una disputa de poder en serio, decisiva para el futuro de la Argentina. Se logró lo que se logró, es de ayuda. Otra disputa de poder es lo distributivo. El Gobierno siempre está del lado de crecimiento, del poder adquisitivo de los salarios”, le contestó el funcionario a Máximo Kirchner, a la vez que tildó como una “decisión tomada” que no habrá “ninguna modificación” en los derechos de exportación, otro de los reclamos que le hace el espacio que se referencia en la vicepresidenta.

“Esta cuestión de que el debate se hace más público es una novedad, e interesante, porque la Argentina necesita debatir”, comentó el ministro más apuntado en el frente interno, quien no se aventuró a dar un número para la inflación de abril, aunque refirió que será “menos malo” que la cifra de mayo, de 6,7%.

“Tenemos un problema con la inflación y queremos atacarla con firmeza y de forma decidida. Eso requiere de un programa económico consistente y no tenemos dudas de que el programa se está llevando adelante”, apuntó Guzmán, que insistió sobre la interna: “Lo que pasa con el debate de ideas es que algunos pueden decir: ‘¿Qué va a pasar? ¿Este programa se hace o no se hace?’. Es una novedad, la Argentina no está muy acostumbrada a que los debates sean públicos. Bienvenido, llevemos adelante este debate. Desde el gobierno nacional hay un compromiso firme con este programa porque es para la recuperación económica y va a sentar las condiciones para bajar la inflación”.

Después de que la vicepresidenta dijera que los trabajadores en relación de dependencia “no llegan a fin de mes” y que eso “nunca había pasado en la Argentina”, Guzmán se mostró a favor de los adelantos paritarios para que los sueldos “le ganen a la inflación” y advirtió: “Ahora, esto se discute en el Consejo del Salario. Vamos a mantener la discusión ahí, apuntando a que el salario mínimo, vital y móvil crezca en términos reales”.

Contra el bimonetarismo

Por otra parte, el ministro se mostró en desacuerdo con las políticas de bimonetarismo planteadas como solución, por ejemplo, por el diputado nacional liberal Javier Milei, quien dijo que las aplicaría si llega a la Presidencia. “No es muy consistente pensar que el Estado puede vivir de pedir prestado, de estar mangueando todo el tiempo, o de una moneda que la gente quiere menos. Entonces, si decimos que hay bimonetarismo, tenemos que ser cuidadosos con la emisión y hay que tener cuidado en lo fiscal”, indicó el ministro, quien habló de “recetas que nunca han funcionado en ningún lado”.

“Que la Argentina sin tener moneda puede tener desarrollo no tiene ningún fundamento. Que va a poder hacer un ajuste brutal del gasto público y va a generar más oportunidades, tampoco. Alberto Fernández plantea un lugar con mucho sentido para la Argentina: construir futuro, mejorando el presente”, marcó, no solo para oponerse a las teorías de los liberales, sino para mostrar sintonía con el mandatario nacional que también fue denostado por La Cámpora, en voz del secretario general de la organización y ministro bonaerense, Andrés Larroque.

Fuente: La Nación