Cristina Kirchner culpó al FMI por la corrida del dólar, respaldó a Sergio Massa y volvió a rechazar una candidatura: “Yo ya di todo”

Frente a un auditorio enardecido, que le pidió una y mil veces que sea candidata a presidenta, Cristina Kirchner se presentó este jueves en el Teatro Argentino de La Plata, con un reclamo en la dirección contraria: construir programas de gobierno y dejar de apelar a los liderazgos individuales. De todos modos buscó dejar su marca sobre la principal encrucijada que enfrenta el Gobierno en las últimas semanas: responsabilizó al Fondo Monetario Internacional y la imposibilidad de utilizar reservas por las corridas contra el peso y la escalada inflacionaria.

“La inflación se disparó a partir de la firma del acuerdo, porque se pierden herramientas”, afirmó Cristina Kirchner, en una crítica al exministro de Economía, Martín Guzmán, al que no mencionó, lo mismo que al presidente Alberto Fernández. “Los planes del Fondo no han dado resultados en ninguna parte. Es necesario revisar las cláusulas del acuerdo”, insistió, en un discurso donde se cuidó de respaldar al actual titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa.

El titular de Hacienda fue el único al que mencionó por su nombre, “Sergio”, aunque también señaló a Victoria Tolosa Paz, en un gesto que no pasó desapercibido. La ministra de Desarrollo Social es cercana a Fernández y estuvo invitada este jueves, en una muestra de su acercamiento al kirchnerismo con miras a la contienda electoral.

“Cuando uno ve lo que sucedió en la última semana, comienza a advertir que el problema está en otra parte. Porque el dólar se movía y los precios se movían. Hay que hablar de cómo se fijan los precios y si los mercados son tan competitivos a la hora de fijar precios. Esta semana tuvimos y todavía tenemos hoy lo que se han denominado corridas bancarias”, dijo Cristina Kirchner. Llevaba más de media hora hablando y apuntó de lleno al acuerdo con el FMI, que una comitiva de funcionarios massistas intenta renegociar por estas horas en Washington.

La vicepresidenta rompió su silencio en medio de la crisis económica y luego de que se conociera, el pasado viernes, la decisión del Presidente de no pelear por la reelección.

La ponencia se tituló: “La Argentina circular. El FMI y su histórica receta de inflación y recesión. Fragmentación política y concentración económica”. Y se concretó en el día que se cumplen 20 años de las elecciones que dejó como contendientes del ballottage de 2023 a Carlos Menem y Néstor Kirchner, luego de lo cual el primero se bajó y el santacruceño asumió la presidencia.

Luego de criticar al Fondo y la cláusula del acuerdo que impide utilizar reservas para enfrentar las corridas cambiarias, Cristina Kirchner insistió en que la conducción económica ante las crisis “no depende de una persona”, sino de un plan de gobierno sólido. Es el mismo punto que había destacado Máximo Kirchner el sábado, durante el plenario de la militancia en la ciudad de Buenos Aires.

La vicepresidenta volvió en La Plata sobre esa idea. “Sentada sobre las reservas, con la administración del tipo de cambio, con la regulación, pudimos sofocar corridas cambiarias”, dijo sobre sus dos períodos como presidenta. Ante un grito de la tribuna, que pidió –por enésima vez- que sea candidata este año, Cristina reaccionó: “No, no se trata de una persona, es necesario volver a construir programas de gobierno, es necesario que nada vuelva a depender de una persona”.

En otro de los tramos del discurso que se presentó como clase magistral para inaugurar la EJNK, Cristina Kirchner afirmó: : ”Cuando no hay regulación, tenemos una formación de activos en el exterior importante y cuando hay regulación tenemos brecha cambiaria. Todo por la dolarización de hecho en la Argentina. Es entonces cuando digo que es necesario que todas las fuerzas nos sentemos… Estoy hablando de tener un acuerdo para que el país funcione y que no sea un parto cada elección y que no sea un drama cada movimiento cambiario en la República Argentina. Agravado todo esto por el FMI”.

El rechazo a la dolarización y las críticas a los libertarios que encabeza Javier Milei -al que mencionó de manera indirecta, lo mismo que al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, o al auditor Miguel Ángel Pichetto- fueron dos ejes de la presentación de la vicepresidenta, que sobrevoló varias cuentas pendientes del actual Gobierno sin asumirlas como propias. Cristina Kirchner exhibió una placa con el caso de Ecuador, donde rige la dolarización de la economía, para afirmar que “la inflación no para con una dolarización”. También se burló de Milei, al presentarlo como el discípulo de Domingo Cavallo, “con más pelo”.

“¿Qué quieren con esto de la dolarización?”, se preguntó la vicepresidenta. “Cuando reflotan estas teorías que tanto daño le hicieron a la sociedad uno se pregunta: ¿Es posible? No me quieran convencer de que tenemos que volver para atrás para solucionar este presente y el futuro”, insistió.

También rechazó la apelación al “miedo de la casta” que usan como bandera los libertarios. “Esos mamarrachos que andan diciendo que la casta tiene miedo. ¿De qué tiene miedo, si nunca te paso nada, hermano? ¡Qué me venís a joder con que te tenemos miedo! ¿De dónde te tenemos miedo? ¿De dónde? Pero caraduras… ¡Caraduras!”, bramó la vicepresidenta.

“Miedo? Miedo tengo porque mis nietos puedan crecer en un país tan injusto, tan inequitativo. Yo ya viví, yo ya di lo que tenía que dar”, cerró la vicepresidenta, reforzando la negativa a una postulación. “Ya les dije que no se aten los rulos”, había dicho al comenzar su discurso.

En clave interna, y dirigida de manera directa al Presidente, Cristina afirmó: “Cuando gobernás conformando a todos terminas haciendo enojar a todos”. También apuntó al titular del Banco Central, Miguel Pesce, por su decisión de habilitar dólares a las empresas para que paguen su deuda afuera. Una contienda que el titular del Banco Central le ganó a Guzmán.

Fuente: La Nación