El FMI estima que la economía argentina caerá 2,5% este año

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que la economía argentina experimentará una caída del 2,5% durante este año, pero proyecta una recuperación del 2,8% para 2024. Estas previsiones representan una significativa reducción con respecto a las difundidas en abril pasado por el organismo, cuando se pronosticaba un crecimiento del PBI argentino del 0,2% para 2023.

Sin embargo, el FMI ha mejorado sus estimaciones para 2024, ya que en abril había proyectado un ligero crecimiento del 0,2%. Además, se prevé que la inflación alcance el 120% este año, en comparación con el 88% estimado anteriormente en abril.

Estas proyecciones se encuentran incluidas en el último informe de Perspectivas Económicas Mundiales, publicado por el FMI desde Washington este martes.

A nivel global, según el mismo reporte, la inflación “está cediendo en la mayoría de los países, pero sigue siendo alta, y se observan divergencias de un país a otro y en la forma de medirla”.

En este sentido, se estima que la inflación mundial disminuirá del 8,7% registrado en 2022 al 6,8% en 2023, mientras que para 2024 se ubicaría en un 5,2% anual.

El crecimiento económico global también experimenta una desaceleración con cambios en su composición. Se proyecta que la media anual del crecimiento global disminuirá del 3,5% en 2022 al 3% en 2023 y 2024.

“El nivel también es inferior a la media histórica en los grupos generales de ingreso, en términos tanto del PIB global como del PIB per cápita. Las economías avanzadas siguen siendo la causa principal del descenso del crecimiento entre 2022 y 2023”, explicó el organismo.

Para las economías emergentes y en desarrollo, se estima que el crecimiento alcanzará un 4% en 2023 y un 4,1% en 2024. En el caso de América Latina y el Caribe, se proyecta que el PBI caerá del 3,9% en 2022 al 1,9% en 2023 y un 2,2% en 2024.

El descenso entre 2022 y 2023 se debe a la moderación del rápido crecimiento registrado en 2022 debido a la reapertura tras la pandemia, así como al descenso de los precios de las materias primas. Sin embargo, se ha revisado al alza el crecimiento para 2023 debido a un crecimiento más fuerte de lo previsto en Brasil, impulsado por el aumento de la producción agrícola en el primer trimestre de 2023, lo que ha tenido un impacto positivo en la actividad del sector de servicios.