El Senado convirtió en ley el proyecto de alcohol cero al volante

El Senado de la Nación aprobó y convirtió en ley el proyecto que prohíbe a los ciudadanos manejar vehículos de cualquier tamaño y peso con más de cero miligramos de alcohol en sangre. La “tolerancia cero” de alcohol para manejar fue aprobado por 48 votos a favor y 9 en contra.

Entre los que votaron en contra están los oficialistas sanjuaninos María del Carmen López Valverde y Rubén Uñac; y los opositores Alfredo Cornejo y Mariana Juri, de Mendoza; Roberto Basualdo, de San Juan; Julio Martínez, de La Rioja; Alfredo De Angeli, de Entre Ríos; Dionisio Scarpin, de Santa Fe; y Juan Carlos Romero, de Salta.

Fue un debate en la que se mostraron cruces y acusaciones entre varios senadores que anunciaban que iban a votar a favor y en contra de la norma. Quizás el más revelador fue el que mostraron el senador Alfredo Cornejo, de Juntos por el Cambio por Mendoza, y su coterránea Anabel Fernández Sagasti, del Frente de Todos. El primero voto en contra, la segunda votó a favor.

Pero, más allá de los debates, las familias de las víctimas, que siguieron la sesión desde los balcones del recinto y estallaron de alegría al final, obtuvieron una ley que ahora deber ser reglamentada que establece alcohol cero al volante para las rutas nacionales.

La norma tiene un único artículo que modifica otro de la Ley de Tránsito 24.449 y estipula que “queda prohibido conducir cualquier tipo de vehículos con una alcoholemia superior a cero miligramos por litro de sangre”.

La normativa actual establece, para cualquier tipo de vehículo, una tolerancia de hasta 500 miligramos (0,5) de alcohol por litro de sangre; para motocicletas o ciclomotores, hasta 200 miligramos (0,2); y para transporte de pasajeros de menores y de carga, alcohol cero. Ahora que fue ratificada por el Senado, la tolerancia para todas las categorías será 0.

Un dato no menor que ahora habrá que ir analizando en el desarrollo de la norma es que la ley es de aplicación solo en las rutas nacionales, por lo que las provincias tendrán que adherir si quieren que se aplique en sus distritos, al menos en las 11 en las que todavía no hay una ley similar.