“Superdomingo electoral”: Juntos por el Cambio dio el gran golpe en San Luis y se afianzó en Mendoza y Corrientes; el peronismo arrasó en Tucumán

Este domingo 11 de junio fue un día de definiciones electorales en cuatro provincias, donde Tucumán y San Luis eligieron gobernador. En tanto, en Corrientes se votaron cargos legislativos y, en Mendoza, se llevaron adelante las PASO para dirimir candidaturas provinciales.

En este “superdomingo electoral”, Juntos por el Cambio tuvo una madrugada de festejos en medio de la crisis que enfrenta a sus candidatos presidenciales. El batacazo de Claudio Poggi en San Luis, que pone fin a 40 años de hegemonía del oficialismo provincial, sumado a la consolidación de Alfredo Cornejo en las PASO mendocinas le dieron motivos de sosiego a la coalición opositora. También en las legislativas de Corrientes se impuso con comodidad el radicalismo de Gustavo Valdés. Por su lado, el peronismo compensó con un triunfo arrasador de Osvaldo Jaldo en Tucumán, provincia que no cambia de signo político desde 1999.

Cuando faltan menos de dos semanas para la inscripción de candidaturas presidenciales, el escrutinio tuvo en vilo a quienes sueñan con la Casa Rosada. Horacio Rodríguez Larreta hizo un raid por Corrientes, San Luis y Tucumán. Su rival interna, Patricia Bullrich, celebró con Cornejo en Mendoza. Y hasta Tucumán viajó el ministro del Interior, Wado de Pedro, que aspira a representar al kirchnerismo en las PASO del 13 de agosto.

Fue una noche de recuentos empantanados. La primera provincia en reflejar datos oficiales fue San Luis, cerca de las 22. Poggi (Juntos por el Cambio) se impuso con más del 53,1% de los votos, mientras el oficialista Jorge “Gato” Fernández (impulsado por el gobernador Alberto Rodríguez Saá) logró el 45,9% (sumando los votos de los otros postulantes de su sector, ya que rige la ley de lemas).

Tucumán empezó a cargar resultados pasadas las 22.30 con una diferencia amplísima para el peronista Osvaldo Jaldo, actual vicegobernador. Sumaba el 56,4% cuando el recuento alcanzaba el 79% de las mesas. El opositor Roberto Sánchez sumaba 33,8%. Una de las notas de la noche fue el fiasco de Ricardo Bussi, apoyado por Javier Milei, que apenas rozaba los 3,9 puntos. Hace cuatro años había totalizado 13,8%.

En Mendoza, donde se celebran las PASO para gobernador, el radical Cornejo terminó con una clara ventaja con el 98,8% de las mesas escrutadas. El frente Cambia Mendoza sumó 42,6% de los votos entre sus dos candidatos, con Cornejo claramente por encima de Luis Petri (25% a 16%). Omar De Marchi, otro dirigente opositor que rompió con Cornejo y compite con un partido propio, sumó 20,2%. Y el peronismo cayó a un devastador tercer lugar, con el 15,6% sumados sus cuatro candidatos. El kirchnerista Omar Parisi disputaba la candidatura con Guillermo Carmona.

Tucumán fue el refugio para el peronismo en un domingo aciago. Jaldo lograba un triunfo que le garantiza cuatro años al frente de la provincia, sin la compañía en la fórmula del actual gobernador Juan Manzur, a quien la Corte Suprema le impidió ser candidato por incumplir con la Constitución local.

La maquinaria electoral del peronismo tucumano se activó a pleno en la semana previa y el propio domingo electoral. La expectativa era darle un espaldarazo al Frente de Todos en la semana en la que se definirán alianzas a nivel nacional.

Manzur llegó confiado a la Casa de Gobierno al anochecer. “Estamos bien con los votos”, dijo. El despacho del gobernador tiene vista a la Plaza Independencia, donde se había montado un escenario para celebrar con shows musicales. Los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Raúl Jalil (Catamarca), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa) fueron invitados a los festejos. De Pedro tuvo después su foto triunfal y la posibilidad de hablar al lado de Jaldo y Manzur. Se adelantó un día al presidente Alberto Fernández.

En San Luis, pasada la medianoche Poggi seguía el lentísimo recuento puntano con la certeza de que ya no se podría revertir la tendencia. Es un peronista que ya fue gobernador cuando era aliado de la familia Rodríguez Saá. La curiosidad es que lo apoyó Adolfo, hermano del gobernador. El expresidente provisional de 2001 incluso pasó a saludar al búnker de Juntos por el Cambio.

Pero no se quedó para la foto de la celebración, a la que se sumaron cerca de la medianoche Larreta, Gerardo Morales y Martín Lousteau.

Fuente: La Nación