Xi Jinping fue reelecto como presidente de China y alcanzó un inédito tercer mandato

Tras la votación formal de la Asamblea Popular Nacional (APN), el órgano legislativo de China, Xi Jinping, de 69 años, fue reelecto este viernes como presidente y, de esa manera, comienza un inédito tercer mandato por otros cinco años.

El resultado de la votación de los diputados fue inapelable: 2.952 votos a favor, cero en contra y ninguna abstención. El resultado fue celebrado con un sonoro aplauso por parte de todos los legisladores reunidos en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.

No era un resultado inesperado. Es que el parlamento está en la práctica dominado por el Partido Comunista (PCCh), que en octubre pasado ya nombró a Xi Jinping por otros cinco años como secretario general y jefe de la comisión militar de la formación, los dos cargos de más poder en el país.

“Juro ser (…) leal a la patria y al pueblo (…) y trabajar duro en la construcción de un gran país socialista moderno que sea próspero, fuerte, democrático, más civilizado y armonioso”, prometió Xi Jinping, que fue el único candidato al cargo que ostenta de 2013.

De esa manera, ​se convirtió en el dirigente con más años en el poder en la historia reciente del gigante asiático. Eso fue posible gracias a que, en 2018, puso fin al límite constitucional de dos mandatos presidenciales.

En tanto, la Asamblea Popular Nacional (APN) también eligió al hasta ahora viceprimer ministro, Han Zheng, como vicepresidente en reemplazo de Wang Qishan.

Además, la sesión anual de la APN sirvió para anunciar un objetivo de crecimiento modesto de “alrededor del 5 por ciento” en 2023 y un aumento del presupuesto militar.

Xi Jinping: una postura más dura contra Estados Unidos

En vísperas de la obtención de su tercer mandato como presidente, Xi Jinping dio señales de que adoptará una postura más dura contra lo que percibe como un esfuerzo de Estados Unidos por bloquear el ascenso de China.

El último lunes, dejó claro cuál era, en su opinión, la principal amenaza para el desarrollo de China: Estados Unidos.

“Los países occidentales, liderados por Estados Unidos, han puesto en práctica una contención, un cerco y una supresión total de China, lo que ha supuesto graves desafíos sin precedentes para el desarrollo de nuestro país”, dijo Xi en un discurso, según la agencia oficial de noticias china.

La nueva franqueza de Xi podría ser bien recibida en su país por un público nacionalista, pero podría suscitar recelos en el extranjero en un momento en que Beijing ha tratado de estabilizar sus lazos con Occidente.

Refleja cómo se prepara para una mayor confrontación y competencia entre las dos mayores economías del mundo.

Su reunión con el presidente Joe Biden en noviembre había suscitado esperanzas de que Beijing y Washington intentaran detener la espiral descendente de sus relaciones.

Pero desde entonces las tensiones no han hecho más que aumentar a causa de un globo espía chino, el estrecho alineamiento de China con Rusia y los controles sobre las exportaciones a China impuestos por Estados Unidos.